miércoles, 7 de noviembre de 2007

La pegada de Honda

EMILIO ALVARO - EL MUNDO - Miercoles 7 de Noviembre
El consumo de la industria española de videojuegos alcanzó los 967 millones de euros durante el pasado ejercicio 2006. Esta cifra representa el 40% del total del consumo de ocio audiovisual y sitúa a los videojuegos por delante del resto de sectores como la taquilla del cine, las películas de vídeo o la música grabada. Demasiado dinero para catalogar a las consolas como un simple juego de niños.
De hecho, no lo es. Según los datos de la misma industria del videojuego, el usuario español suele ser varón, de clase media/alta, con una edad comprendida entre los 20 y los 30 años y gasta en ella un 25% de su presupuesto de ocio. El actual motor de este pujante sector son los que pasaron largas tardes de su infancia machacando los mandos de las maquinitas de marcianos de los bares. Con una moneda de 25 pesetas, ya fuera con la cara de Franco, del Rey o con agujero, sintieron emociones que ahora, desde el sofá de casa pueden revivir mil veces sin que aparezca el odioso ‘insert coin’ cada vez que pierden. Para mí hubo un juego que fue el anuncio de lo que depararían las consolas del futuro. El Street Fighter II aceleró toda esta pasión por la diversión virtual.
Voy a explicar su argumento y desarrollo para que los profanos sigan leyendo y no cambien de página. El jugador escogía un personaje de ocho posibles. En duelo individual y eliminatorio debía medirse a los luchadores descartados y a cuatro malvados más, cuya pericia y grado de dificultad aumentaban tal y como se iban superando rondas. El objetivo final era vencer en el último combate al más villano y peligroso de todos, el llamado Mister Bison, un general fascistoide con la misma cara ojerosa y siniestra de Lopera pero con 80 kilos de músculo más.
Cada uno de los personajes se caracterizaba por unas aptitudes marciales particulares y procedía de un país distinto en el que estaba ubicado el escenario de la lucha. Ryu era japonés y vestía a la moda “Karate Kid”, con kimono blanco y con cinta roja en la cabeza. Ken, su clon americano, era rubio y lucía traje rojo. Ambos compartían la habilidad especial de lanzar una bola de energía mientras gritaban algo así como “ayuket”. Los dos eran guapos y buenos. Como Kaká y Cristiano Ronaldo. Había una chica. La china Chun-Li. Al igual que Iniesta, tenía un aspecto frágil y un mortífero juego de piernas. El peinado de cepillo del marine Guile era como el de Dunga pero sus patadas se parecían a las chilenas de Hugo Sánchez. Si Sergio Ballesteros se dejara mostacho y aprendiera ruso sería Zangiev, un armario empotrado que te anquilaba con sus sentadillas. Podría seguir pero voy a centrarme en un luchador de summo que respondía al poco original nombre nipón de Honda. Su ridículo pañal y sus antiestéticas lorzas no invitaban a que fuera escogido muy a menudo, por esta razón solía ser uno de los habituales rivales. Y era temible. En mitad de la refriega, aquella lenta y previsible masa obesa te acorralaba con su ataque de las 100 manos y te mataba poniendo fin a la partida que creías ganada de antemano. Él me enseñó lo que es la pegada y el Villarreal me lo recuerda cada domingo.
El juego del Submarino no siempre es de Playstation como ante el Barça. Tiene días espesos en los que le rescata una contundencia goleadora demoledora. Disputado casi un tercio del campeonato, está firmando una media de dos goles por partido, lo cual asegura que, estando medio bien en defensa, el resultado más probable será la victoria. Junto a Messi, Agüero y Luis Fabiano, Rossi es pichichi con siete goles. Esperando que Tomason despierte y el Guille Franco se equivoque, Nihat lo compensa con cuatro tantos, sólo dos menos que en su mejor arranque anotador sellado en la temporada del subcampeonato de la Real Sociedad de Denieux. Pero los delanteros no tienen el copyright de los goles amarillos. En este equipo te vacuna cualquiera. De los dieciocho jugadores de campo que han disfrutado de minutos, diez de ellos han marcado ya y Matigol no tardará en unirse al club. A destacar la aportación de la defensa con 4 goles. Y eso que el especialista Capdevila no se ha estrenado todavía. El Villarreal transpira tanto gol que a veces marca sin buscarlo ni merecerlo. Exhibiendo esta potencia de fuego en el area contraria, los amarillos están dejando su nombre grabado en la pantalla de récords del videojuego de la Liga Española 07/08.

Por si os ha entrado el monillo....PD: Aver si alguien es capaz de ganar, lo dudo mucho.

Nombre: Street Fighter II (Lucha) - Videojuegos.com
Controles: Cursores y A, S, D, Z, X, C
Instrucciones: Sagat es un duro rival, seguro que lo derrotas si eres lo suficientemente hábil como para esquivar todos sus golpes. Aviso: Si va lento, utiliza el ZOOM
Tamaño: 2293 kbs [Foro]

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me gusta el articulo de Emilio, pero lo mas barbaro es la pag esa, aunque a Sagat le tienes q pegar 100 veces mas para matarlo, jajaja.

He dicho.